Campana ambient en loop

Bautista Somaschini nació en Campana en 1996. Creador de música ambient, en mayo pasado lanzó su álbum Alexithimya. Realizó las grabaciones de campo en Campana y en Cardales con Zoom h1n inspirado en un trabajo de Brian Eno. Apenas comienza el enigmático y potente primer tema, "Jardín", es imposible detener los tracks. 

Entrevista por Leonardo Maldonado

 

Contamos cómo es tu contacto con la música, qué escuchás, qué tipo de música te gusta y qué formación tenés.

La música que más me gusta es la psicodélica y la electrónica, me gusta muchísimo el lado más tranquilo. De las bandas, me gusta mucho Pink Floyd, Boards of Canada y Aphex Twin. Eso es lo que más me gusta pero todo el día estoy escuchando música. Por el lado de la formación, soy autodidacta, todo es ensayo y error, ensayo y error hasta que me gusta como queda. Aprendí guitarra con Tello acá en Campana, cuando era chico. Después la dejé para pasar al sintetizador y luego volví a la guitarra. Mi contacto con la música es todo el día. No puedo vivir sin música, escucho todo el día con auriculares o parlantes. Incluso empiezo a sentir música en el ritmo del ambiente: hay música en todo.

Cómo surgió la idea de este álbum y el nombre. ¿Te inspiraste en algún artista?

Estaba ensayando un par de ideas con piano y reverberaciones y una vez vino mi novia, escuchó y dijo: "guau, suena bien". Y claro digo, suena bien, pero después de tanto escuchar la música en loop, en repetición, para encontrar los errores o ver dónde agregar algo nuevo, tengo los oídos saturados de escuchar la misma melodía. El álbum de llama Alexithimya porque es esta condición de que no podés reconocer lo que sentís. El álbum claramente trasmite un montón de emociones, pero yo lo había escuchado tanto que en cierto sentido me costaba entenderlo. No tenía nombre, esto es una emoción, claro, y de ahí surgió el nombre y el concepto. Mi inspiró un álbum que se llama Música para aeropuertos, de Brian Eno, que dice que la música ambiente tiene que ser fácilmente ignorable como profunda de escuchar con atención. Es decir, la podés ignorar o escuchar con toda la atención del mundo. No tiene que ser invasiva. Y esa fue la idea que permeó todo el álbum.

¿Cómo fue el trabajo de field recording?

El field recording lo grabé en Cardales, el sonido de pajaritos, el viento, el ambiente, porque en Campana estamos un poco inundados del ruido de Siderca, de los caños y demás. Salvo un día que grabé en el patio de mi casa, la lluvia. Dejo el micrófono un rato largo, después te sentás, lo escuchás y seleccionás lo que mejor te parece que encaja con lo que querés hacer. Tenés que grabar en varios lugares y en diferentes posiciones porque nunca sabés cómo la geografía te puede tapar o recortar un sonido, si hay un árbol por ejemplo, o qué sonido te puede aportar.

 


¿Cómo fue el trabajo de edición, de posproducción, y por qué la masterización se hizo en Bariloche?

La edición y la mezcla la hice enteramente yo. En realidad este es el primer álbum que muestro pero sería el quinto que hago. Fue un montón de práctica realmente para darme cuenta dónde se ubica cada instrumento y cómo sienta, si este a la izquierda o la derecha si lo escuchás con auriculares, qué tan fuerte suena. Y no sólo que tan fuerte sino si tapa a otro, la predominancia. Le presté mucha atención a los silencios, esto de que no invada a quien lo escucha, que te haga sentir pero que tampoco llegue a decirte qué estás sintiendo. Esto de buscar una nueva sensación en la repetición de lo mismo hasta que sentís algo nuevo donde parecía que no había nada más. Esa es la idea por el lado de alexitimia, esto de las emociones sin nombre, que es muy loco pensarlo porque hasta dónde uno puede sentir sin darse cuenta. La masterización se hizo en Estudio 8 y se publicó en Bruma del sur, que es un sello de Bariloche. Justamente creo que el sello está allá porque Bariloche es el lugar más tranquilo y más ambiente que tenemos acá en Argentina. Y Luciano Lamtzev tiene un montón de oído para hacer la masterización. El silencio es necesario para saber qué acentuar y qué bajar.

Me parece interesante tu propuesta de música ambient pero no me parece o no la siento propia de Campana, quizás por los beats o por el sesgo electrónico. Me gusta mucho cómo le ponés ritmo a la ciudad, como la loopeás.

En Campana hasta pensé en grabar los ruidos de Siderca. Hay un montón de ambiente, se nota que la ciudad lleva un ritmo. Tiene esta tranquilidad del lado rural y esta furia del lado industrial. Vas a Cardales y no se siente nada de esto, venís a Campana y sentís los martillazos de la fábrica y la llama de la Esso si te acercás mucho. Si vas al río tenés el fluir del agua. Son todos sonidos que están en el álbum también, no quería que se escapara nada de eso. Seguramente haya más personas haciendo música ambiente en Campana, pero no las conozco, por eso me gusta compartir lo que hago. La música ambiente es eso, busca no invadirte. Hay una canción que se llama 4.33 de John Cage que es puro silencio, solo se abre y se cierra el piano porque la música es lo que hace la gente mientras la escucha. En la ciudad me pasa mucho eso, si salís a las 4 de la tarde ¡no hay nadie! y empezás a escuchar un montón de sonidos que no sentías de otra manera. Incluso ahora que no se escucha tanto el martilleo de los caños en Siderca, que es lo que más escucho, se notan las ausencias y las presencias del sonido en la ciudad.

 

¿Cuál es tu próximo proyecto? ¿Sobre qué ciudad o ambiente te gustaría trabajar?

Estoy pensando hacer como una mezcla con todos los famosos sonidos de la casa, el ventilador, la heladera cuando se prende, el microondas. Y respecto de lo otro, hacer algo con sonidos de río, en Córdoba o acá tranquilamente. Probablemente publique una nueva canción en el sello, y seguro será algo por el estilo, o una mezcla de sonidos del hogar o sonidos súper de la naturaleza.

#Bautista Somaschini #música ambient