Esteban, Maricruz y Emanuel 

Teluria: el folklore tatuado en la piel

Maricruz Giusti, Esteban De León y Emanuel Varcasia son los fundadores de la compañía.  Son muy jóvenes y aman la danza folklórica. Nacieron en 1994, 1996 y 1991 respectivamente.  Organizan y participan en peñas, dan clases en centros culturales, y el año próximo presentarán el primer show integral de la compañía.

Entrevista por Leonardo Maldonado

¿Cómo se conocieron y cómo se formó Teluria?

Maricruz: Primero conocí a Esteban, en 2016, somos pareja. Nos conocimos bailando. Y a los tres meses encontramos a Emanuel en una peña, acá en Zárate. Pegamos buena onda y al otro día estábamos juntos. Empezamos a juntarnos y fueron surgiendo ideas. Y ahora tenemos siete bailarines que nos acompañan.

¿Qué es Teluria, qué busca?

Esteban: Teluria busca implementar ideas nuevas, trabajar conceptos versátiles entre la danza tradicional folklórica, cuadros estilizados raíz, y la danza Nehuen. Entre los cuadros pensamos incluir poesía en vivo, pintura, filosofía. No sería una compañía de danza sino una compañía artística. Actuamos por primera vez el año pasado, en noviembre de 2017, primero en una escuela, a la mañana, y después a la noche en el Coliseo. Ese fue nuestro debut.

Emanuel: Empezamos a indagar sobre qué tipo de folklore queríamos bailar. Encontrábamos cierta monotonía en todas las compañías de danza folklórica. Hay buenos bailarines y uno los disfruta, pero la propuesta en general es monótona. Ellos viajaron a Cosquín en 2017 y ahí conocieron al Ballet Nehuen, que es de San Martín. 

Esteban: Fue un antes y un después.

Maricruz: Nos voló la cabeza.

Emanuel: Vimos que habían encontrado una vuelta de tuerca a la danza folklórica. Hay un concepto que atraviesa cada cuadro, lo cual da una narrativa. Y en las coreografías le dan más importancia a la parte lírica de la canción, no solamente a lo rítmico. No es simplemente una sucesión de canciones bailadas. Hay una interpretación de la letra. Esto es algo que no había visto hasta entonces. Tuvimos la oportunidad de ver al Ballet Nacional de Folklore, maravilloso, de una calidad impresionante, pero seguía siendo un ballet de folklore.

¿Qué es la danza Nehuen, en qué se diferencia de la danza folklórica tradicional?

Maricruz: Por ejemplo, rompe con la línea de movimiento. Toma algunas cosas de la danza contemporánea, como el trabajo en piso. Nos revolcamos, hay toqueteos. Bailamos descalzos. Los hombres pueden zarandear sin la necesidad de una pollera y la mujer también zapatea.

Emanuel: Cualquier profesor de folklore te dice que nunca mires al piso. Y ellos miran al piso, se revuelcan, meten 500 giros. Priorizan la fuerza por sobre la sincronía. De hecho el término nehuen es mapuche y significa fuerza, o fortaleza.

Maricruz: Fernando Montivero es el creador del ballet, hace 25 años que bailan. Participamos en varios talleres, íbamos en tren hasta José León Suárez dos veces por semana, pero después no pudimos seguir por problemas económicos y de tiempo.


¿Por qué les interesa el folklore?

Esteban: Mi familia siempre trabajó en gastronomía, mis viejos, mis tíos, y sus parrillas fueron un lugar de encuentro para los artistas de Zárate y de chico mamé eso: folklore, guitarra. A los once años agarré la guitarra y arranqué. Mi papá me dio vuelta las cuerdas porque soy zurdo y de las 24 horas del día tocaba 25. (Risas).

Maricruz: Yo empecé con danza árabe, a los nueve años. Fui mucho tiempo, dejé, volví. Y con el folklore arranqué después de que salí de una relación bastante complicada. Necesité refugiarme en la danza y me dije: voy a aprender folklore. Y me encantó.

Emanuel: Mi papá bailaba desde chico y conoció a mi mamá a través del folklore. Yo bailé en el ballet de mi papá, el ballet Pampa, de Campana, en el que también bailaba mi hermana. Los domingos mi abuelo organizaba un asado y era Peteco Carabajal toda la tarde.

Maricruz: Vivimos de esto, damos clases, talleres. Nos llaman de varias escuelas para los actos escolares. Vamos sin que nos paguen nada, nos movemos para transmitir lo que a nosotros nos pasa. Estamos apostando a este proyecto, Teluria, pero está complicado económicamente. Hacer los trajes, comprar las telas… hoy está todo caro.

Emanuel: Somos pobres e impuntuales, como todos los artistas. (Risas).


¿Qué es el folklore hoy?

Emanuel: Abarca varios aspectos. Yo creo que la cumbia villera es más aproximada a lo que es el folklore que a lo que uno conoce comúnmente como folklore. El folklore es contestatario, como todo arte.

Hay un imaginario cultural muy fuerte que circula y que plantea que el folklore está muerto.

Emanuel: The folk is dead, diría Morrison, pero no es así.

Esteban: Para nosotros, no. Hay una mirada de que el folklore es de viejos. Pero en Zárate y en Campana somos muchos los jóvenes que nos juntamos en peñas. Y nos pasa muchas veces que si viene una persona que no es del palo, se termina enloqueciendo y quiere bailar y aprender.

Emanuel: En las peñas no hay butacas.

Esteban: Creo que el folklore debería enseñarse en las escuelas. Ahora hay algunas acá en Zárate que lo están implementando.

Maricruz: Nosotros damos clases para niños y tenemos un grupo que está fascinado. Están muy comprometidos con los ensayos. Si se enseñara en las escuelas no tendría que ser una obligación, como era antes. Los chicos no lo tendrían que bailar aburridos. Nosotros buscamos que ellos disfruten. Lo coreográfico pasa a segundo plano, lo importante es que se diviertan.

Vos sos el director coreográfico de Teluria, ¿cómo pensás y componés las coreografías?

Esteban: No sé cómo explicarlo, es raro.

Emanuel: Primero tomamos un vino. (Risas).

Esteban: Mis compañeros piensan secuencias de pasos pero de modo individual. Lo que yo hago es pensar el conjunto, cómo ensamblar. Pienso el desplazamiento, hacer movimientos en espejo. Mis amigos me dicen que estoy enfrascado pensando secuencias 23 horas por día.

¿Hay competencia entre el tango y el folklore?

Maricruz: Hay competencia entre el folklore y el folklore. Por ejemplo, danza Nehuen está mal vista desde algunos sectores, por esos que tienen una mirada conservadora del folklore. Una vez nos dijeron que bailábamos como drogadictos. Así que imaginate el nivel de agresión.

¿Esto está relacionado con conservar un purismo de la danza folklórica o porque no hay una apertura hacia aspectos innovadores?

Esteban: Las dos cosas. Hay personas que quieren que el folklore sea como era antes. Pero la cultura no es estática. Y muchos piensan que lo que hacemos nosotros no es folklore.

Emanuel: Hay gente que no tolera una batería en una banda de folklore. O un bajo. Quiere el bombo y el cuarteto de voces de Los Chalchaleros. Pero además el folklore de por sí es una hibridez. Vivimos en Latinoamérica e irónicamente el folklore es una palabra inglesa, un anglicismo. Históricamente son expresiones nacidas del gaucho, pero tiene cuestiones mestizas. Es una fusión entre las expresiones de los colonos y los colonizados. Toma elementos del flamenco, por ejemplo, que tiene castañetas y zapateo.


Hay un erotismo y una energía sexual muy fuerte en la danza. Y me parece que también pasa en la danza folklórica.

Esteban: Se ve sobre todo en la danza folklórica más romántica que es la zamba, donde el tema más frecuente es el amor. La chacarera es más guerrera.

Maricruz: En el estilizado el cortejo es más sutil, pero también igual de machista que en el tradicional. En danza Nehuen las mujeres también zapateamos, también tenemos fuerza. El erotismo viene de las dos partes, no es sólo el hombre el que busca a la mujer. La mujer también avanza, es más activa. Hoy hay compañías de folklore sólo compuestas por mujeres que acompañan al movimiento feminista y van a las marchas y bailan.

Emanuel: No hay danza que no sea erótica. Es la forma más carnal de arte. En el teatro igual, tenés el vivo, pero estás interpretando a un personaje, hay una abstracción que media, en cambio en la danza bailás, es tu cuerpo.

Maricruz: A cada movimiento cada uno le pone su tinte, no lo interpretamos todos de la misma manera. Expresás lo que te está pasando en ese momento.

En muchos casos, el tango estilizado se exporta. Qué ocurre con el folklore, tradicional o estilizado.

Maricruz: Lo que se está exportando mucho es malambo, boleadora, los hombres con pelo largo, camisa apretada… Lo que se llama Malambo Show.

Emanuel: La repercusión comercial es menor porque el centro turístico del país es la capital y ahí se fomenta el tango. Si bien hay muchas peñas reconocidas, no tiene la popularidad del tango.


completan Teluria: Alejandro Ferreyra, Anabela González, Marina Campodónico, Jimena Coronel, Fernando Barrientos, Gabriel Medina, y Lucía Galarza

¿Dónde se baila folklore hoy?

Maricruz: Nosotros bailamos donde sea. Podemos salir ahora a la calle y bailar en un semáforo. Eso lo hacemos siempre. Bailamos mucho en plazas.

Emanuel: Es la mejor manera de ganarle al pánico escénico.

Esteban: En Pablo Nogués, hace poco, nos pusimos a hacer boleadoras en un semáforo. Pero donde se escucha y se baila folklore es en las peñas.

Maricruz: La danza se puede exponer libremente en cualquier lugar. Es arte.

Emanuel: Y justamente en esta época es más necesario que nunca pararse en una esquina a bailar, a tocar, a recitar. Repudiamos la persecución policial al arte callejero.

Maricruz: Y además le sacás una sonrisa a la gente que está mirando.

 

 

 

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